Estó impresionó a la princesa de tal manera, que se apresuró a salir de su torre. Se sentó junto al caballero sobre una piedra y estuvieron charlando hasta que el sol desapareció en el horizonte. La princesa escuchó con viva atención las narraciones del caballero de paises lejanos. Pero lo que más le cautivó fueron las historias del olivo
y de sus poderes. El caballero sabía contar historias increibles de aceites, de las hojas, de la corteza y de su misión.

Con plena admiración observaba la princesa la espada de madera de olivo del caballero, pero también sus incontables muestras y frascos con tinturas. Lo probó todo y estaba decidida a unirse al caballero. »Decidámonos señora mía a partir, ya que el camino será largo«. Y así montó el caballero su caballo, su dama en sus brazos, para llevar el olivo al mundo. Viajaron por muchos paises, superaron muchos obstáculos y cruzaron el mar. Se enamoraron de un lugar bajo olivos y se establecieron allí. La princesa dio dos niñas al caballero, y vivieron y trabajaron felices y satisfechos en ese maravilloso lugar del mundo. Fin.

es hacer asequibles a todas las personas recetas ancestrales del ámbito del Mediterráneo, que llevan en sí el aliento de la sabiduría de la tierra y de una fuerza vital. Crear un círculo natural, que haga posible proteger y mantener la cultura milenaria del maravilloso árbol del olivo.