Punto central de todas nuestras acciones es el olivo, con su cultura de más de 7000 años y sus incomparables propiedades. Deél y de sus derivados nacen nuestros productos y conceptos. En una palabra: él es el alma de nuestra empresa.

Conocimientos modernos y recetas ancestrales del ámbito del Mediterráneo se unifican en nuestros productos, en nuestras terapias y tratamientos, formando de este mútuo sustento y complemento una simbiosis única y excepcional. Todo empezó con Thomas Lommel y su consulta a las estrellas...
»Cuando tenía 20 años me profetizó una astróloga, que yo encontraría el destino de mi vida a mediados de los treinta, y que tendría que ver con la naturaleza, con la tierra, con árboles y con trabajo creativo. En aquella edad no te impresiona mucho una profecía de tal índole, sobre todo si te falta en primer lugar la fé, y en segundo, tus metas van en un camino completamente distinto. Para abreviar: Mis deseos materiales y mis sueños de aquellos tiempos los pude realizar con duro trabajo. Pero el precio que pagué por ello fueron grandes deficiencias en el ámbito personal y de la salud.

La época de la reflexión, de escuchar en lo profundo de mi ser, comenzó realmente al principio de los treinta. Descubrí cosas, que antes ni se me hubiera ocurrido soñar.

Las frases de la astróloga me vinieron de nuevo a la mente, y me acordé de mi antiguo deseo de ir a Grecia para producir allí con olivos propios el mejor aceite.
Yo me hacía preguntas y más preguntas: Qué haría yo, si tuviera todo el tiempo y todo el dinero del mundo?